viernes, 27 de junio de 2008

El violinista escocés


El problema de escribir pasado tanto tiempo del evento narrado es que las emociones que se disfrutaron se han disipado enormemente. Ese martes 3 de junio queda ya muy lejos, ¡hace 3 semanas! Y han pasado tantas cosas en estas 3 semanas: fin de curso, examen de oposiciones (mi única excusa para tanta desidia), escaladas, conciertos... Y sin embargo, la sutileza, la delicadeza de la música que Alasdair Fraser (violín) y Natalie Haas (chelo) interpretaron en el Teatro Principal de Zaragoza aún perdura. Alasdair Fraser es de Escocia y lleva años interpretando viejas melodías celtas del folklore escocés y temas nuevos junto a su grupo Skyedance. Tiene pinta de bonachón, con su cara hinchada y rojiza, regordete, bajito... Cualquiera puede imaginárselo en la esquina de un pub tocando su inseparable violín. Se mostró abierto y bromista durante el concierto e incluso intentó con infinita paciencia enseñar a la audiciencia a llevar el ritmo con los pies en uno de los bises: fue un desastre. Natalie Haas es una joven chelista americana que cambió sus estudios clásicos por la música celta en el transcurso de un curso dirigido por el propio Alasdair. Desde entonces parace que ha dedicado a investigar la potencialidad del chelo como instrumento rítmico en los temas celtas tocados con violín. Y a tenor de lo que oímos, está claro que lo ha conseguido. Ambos instrumentos e intérpretes se armonizaban a la perfección y abarcaron tanto temas de una delicadeza extrema que te transportaban a los verdes valles de las Tierras Altas, como canciones vibrantes y enérgicas (como la del intento de aprendizaje de bailes escoceses) que invitaban a levantarse del asiento y botar como si estuvieras en un pub (cosa que nuestros vecinos de asiento hicieron).
La puesta en escena no podía ser más austera: dos artistas en el escenario, una cortina negra de fondo, una silla y una iluminación ténue. Allí no había sitio para nada más: ni teces bronceadas, ni coros, ni ombligos al aire, ni musculitos, ni gominas resplandecientes, ni videomontajes, ni mercadotecnia. No era necesario: la música, su música, llenaba el casi vacío teatro.
El vídeo está sacado de youtube, es de un concierto en Boston. El tema es Frank´s Reel, de su álbum Fire and Grace:
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