viernes, 5 de septiembre de 2014

Un estupendo fin de las vacaciones

Panorámica de los Pirineos desde la cima del Anayet

Después estar más parado que el barco de Chanquete durante los meses de junio y julio, en agosto llega el tiempo de resarcirse y lo termino con una última sesión de entreno en Vadiello con Bartolo y Pulpo y el domingo la guinda de las vacaciones con la tan ansiada escalada de la vía Balcones de Anayet con Abel y Tono (ver detalles). En mi bajo estado de forma supuso un tute serio pa'l cuerpo, pero mereció totalmente la pena: por la vía, una nueva creación del grupo Sendero límite muy entretenida en su grado que tuvimos la suerte de disfrutar sin el agobio de otras cordadas, bien porque estaban muy por encima de nosotros, bien porque se quedaron bien por debajo de nosotros; por el pico, nunca había subido al Anayet y hacerlo escalando es todo un lujo que debemos a Sendero límite; por las vistas, hacía 20 años que no había vuelto en verano por los ibones de Anayet y no me cansé de mirarlos y mirarlos; y por la compañía. El tobillo se quejó un poco, snif.

Pulpo con unos amigos, Deivid y Javi, en la Pared del Muerto, Vadiello
 Olmo en Aliana, 7a, y Bartolo en La muñeca muerta, 6c+

La impresionante cara norte del Anayet y el Vértice de Anayet 
vistos desde el Puerto de Canal Roya
Los 3 en mitad de la escalada
 El agüelo disfrutando de las placas
 Los 3 en la cima
El Anayet al fondo camino al collado Rojo

viernes, 22 de agosto de 2014

Torralba de los frailes

 Vistas del cañón del río Piedra

El retonno-2 sigue su marcha. El plan era ir a los Balcones de Anayet, pero la vía está maldita. La meteo se estropea una vez más este extraño mes de agosto y decidimos deportivear. El destino no importa mucho. Elegimos por eliminación una vez estamos todos, Tono, Silvia y el agüelo, en el coche. Torralba de los frailes es una escuela que aún no conocía y además está cerca de Calamocha, donde dejamos a Silvia por la tarde. Poco a poco voy tachando las numerosas escuelas que aparecían en la vieja guía de Escalada deportiva en Zaragoza. 
Para llegar a esta zona hay que llegar hasta el pueblo homónimo y coger la pista que indica hacia el cañón del río Piedra, donde se encuentran las vías de esta escuela y también las de la cercana Pozo Verde. El estado de un tramo de la pista nos obligó a dejar el coche a unos 15' andando de las primeras vías. La orientación del cañón permite escalar tanto por la mañana como por la tarde, buscando la sombra ahora y el sol en invierno. Sin embargo, durante el mediodía apenas queda sombra en ninguna parte, algo que en un agosto normal sería una tortura, pero este año se dejó hacer gracias también a los respiros que las numerosas nubes pasajeras nos dieron a lo largo de todo el día. 
Nosotros nos quedamos en el sector llamado La pared de la sabina donde la tónica es la vía plaquera corta con roca regular, al igual que en otros cañones y foces. El interés de las vías es irregular, se alternan placas compactas de líneas rectas, con otras zonas de fisionomía más alpina, fisuras, bloques, espolones, que dan como resultado vías incómodas y poco atractivas. Incluso en este rizado mar de placas conseguí encontrar algún desplome de cazos disfrutón (ya se sabe de la cabra y el monte). En este caso nos entregamos a los placeres de Gomáriz el bucanero que nos dejó plenamente satisfechos. Aunque vimos otros vicios que nuestros cansados antebrazos no nos dejaron catar. Para otra ocasión.
Los encadenes siguen esquivos, pero lo importante son las sensaciones: el dolor en todos los dedos, las molestias en la espalda, la pesadez en las piernas... ¡todo eso que hace que termines el día con una sonrisa!

Tono en el Maño cobarde, 6a+, 
vía a la que habría que rebautizar como el Vasco cobarde
porque fue el agüelo el que se bajó de ella, jjj
Silvia en La flauta mágica, 6a 
El agüelo y Tono apretando en la estupenda Gomáriz el bucanero, 6c 
Silvia, Tono y el agüelo al final de la jornada torralbera
al fondo, Gomáriz el bucanero