martes, 12 de mayo de 2015

Inicio de temprada, por fin

Fino y Tono con la cueva del sector Pince sans Rire al fondo

A pesar de salir sólo un par de veces al mes, un año entero da para mucho. Doce meses dan para conocer zonas nuevas, Somáen, Loarre, los Bombos en Vadiello o los Volaos en Riglos, y para repetir en zonas ya conocidas, Benabarre, Morata, sí, sí, también Morata, Atauri (hay que volver más, mecagüen), San Fausto, Margalef (sólo una visita esta temporada, snif) o Albarracín. Pero sobre todo dan para desear durante todos y cada uno de los fines de semana que se terminen ya esos eternos meses. Lo más cerca que mi mente racional me permite estar del misticismo de la era acuario, es durante el camino de vuelta al pueblo, al finalizar la jornada, con los brazos reventados y con la mirada recorriendo esas cuevas infinitas objeto de mi codicia. Ummmm... ¡cómo te he echado de menos, Rodellar!
Y ahora que ya he dado comienzo la temporada a ver si consigo no soltarla hasta el final. La aventura la organizó Tono con Ignacio y nos apegamos Fino y el agüelo: dos días en el paraíso, durmiendo en bungalow... ¡Casi no duermo los días anteriores de los nervios!
Empezamos el sábado, sin prisa, en el estupendo sector Pince sans Rire que Tono no conocía aún y calentamos en los 6bs de la pared humana, la de la izquierda. Tocó repetir la genial Ciao bambino (hace 4 años escalar esta vía supuso todo un hito después de estar intentándola durante otros 4 añazos, y este finde la usé para calentar, snif, ¿dentro de 4 años usaré para calentar los séptimos que ahora me cuestan tanto? No sueñes, agüelo. Jajajaja) y conseguí tachar también la alimaña de Ocaña. Fino nos llevó más tarde al Callejón a despellejarnos un poco los dedos y luego a refrescarnos en el río.
El domingo tuvimos toooooodo El Camino para nosotros solitos (un meteorito debió caer encima de la cabeza del resto de millones de escaladores para que no hubiera nadie más allí) y allí nos quedamos hasta que las pilas de los antebrazos duraron. De ahí derechito de nuevo al río y... a casa. SNIF.

 Ignacio, Tono, Fino y el agüelo
 Tono no necesitó 4 años para llevarse Ciao bambino, 6b
 El agüelo disfrutando de los cazos iniciales de La alimaña de Ocaña, 6b
Tono encadenando a vista Los hermanos peruanos, 6b+
¡vaya visita la suya a Pince sans rire!
 Postureo de Ignacio en la misma vía
 Fino regleteando a tope en La más fea de Sevilla, 6c
 El agüelo en uno de los intentos totalmente infructuosos a Pasaba por aquí, 7a
 Niños...
... cerves y helados...
 ... y cena
 Y otra más para la buchaca de Fino, Más tortura, 7a+
 Ignacio tachando otro 6c más en el camino, Los loros
¡Hasta Fino se apuntó al gorileo!

miércoles, 22 de abril de 2015

Finde osanero

El agüelo en la niebla
Foto realizada por Jesús Sanagustín

Un año más pude disfrutar de esta fiesta del deporte en la montaña que es la carrera de Osán. En esta ocasión el pacto con el diablo que parecía tener la organización para reservar un tiempo estupendo, se ha mantenido a medias: una mañana fría y con niebla que dio paso a un mediodía soleado justo a tiempo para poder disfrutar en la campa de las migas, el huevo frito, la cerveza... y los calambres.
A pesar de las impresionantes tormentas de granizo y lluvia de la tarde anterior, no hubo tanto barro en el recorrido como yo me temía, incluso el vadeo del riachuelo en el 2º km fue mucho menos problemático que en ediciones anteriores, gracias a la labor de acondicionamiento de la organización. Buenas sensaciones en general durante la carrera que se tradujeron en una mejora de un par de minutos en meta por mi parte. El resto del grupo igualaron o mejoraron también sus espectaculares tiempos. Ni un par de rodillas maltrechas o una ampolla gigante en el talón les impidió darlo todo.
El sábado anterior completamos este pedazo de fin de semana con una nueva visita a Riglos: Tono y el agüelo se dedicaron a apretar bolos en el sector de deportiva llamada Los volaos, mientras que los Rasmias' family se unieron a unos amigos para disfrutar de las impresionantes vistas que ofrece el sendero que da la vuelta completa a los mallos. Los dos grupos nos juntamos en la terraza del bar El Puro para relajarnos al sol. Vaya ambientazo de gente que tiene ahora Riglos con el buen tiempo. 
Después de cumplir con la liturgia de recoger los dorsales en el pueblo de Osán, seguimos con la no menos importante tradición de la cena pancetera diseñada por nuestro gurú dietético, Tono, y que vistos los buenos resultados vamos a tener que mantener.

 Las terrazas del Gállego desde las paredes de los mallos
 Tono en Los Volaos
Foto final después de la escalada...
... y foto final después de la comida:
Silvia, Azu y Jorge en la izquierda, y Vane, Xabi, Rubén y Tono en la derecha
Una pequeña representación del Equipo de Carreras de Montaña de Montañeros de Aragón en la sede del club el día que nos llegó la equipación
Algunos estuvieron estrenando la camiseta por Cáceres, otros por Cadrete...

... y otros en la Osán: Tono, Jorge, Álex, Ana y Alberto
(faltan Rubén y Beto)
 

Las dos últimas fotos se han obtenido de Ramón Ferrer
Reconocimiento a los miembros de la Osán Xtrem, que un año más y van 3, 
salieron a las 12 de la noche de Huesca para llegar a tiempo a Osán 
para tomar parte en la carrera ¡después de 100 km!!