Balcones de Anayet

Cara E del Anayet con el trazado aproximado de la ruta

Fecha: domingo 31 de agosto de 2014
Cordada: Abel, Tono y el agüelo
Tiempo aproximación: 1h:45'
Tiempo escalada: 4h
Tiempo bajada cima-coche: 2h
Longitud: 350 m
Dificultad: V+
Material: 12-15 cintas dependiendo de los empalmes que se quieran hacer, la vía está totalmente equipada con parabolts de 8 mm.

Una vía más del activo grupo Sendero límite. Un acierto más: grado asequible, buena equipación, línea atractiva y entorno de quitar el hipo.

Croquis de la vía

Aproximación por Espelunciecha: nada más pasar el puente sobre el arroyo subimos por el terreno de la pista azul de nieve hasta el Puerto de Canal Roya donde giramos hacia la izquierda, no tan alto como el camino que sigue el rack-track en invierno, sino por un poco hacia abajo, primero por unas praderas y luego por una pedrera, intentando siempre no perder mucha altura. Al poco se adivina un sendero que lo seguimos hasta el pie de la pared por donde desaguan los ibones de Anayet en busca de un punto rojo que nos indica el inicio del vertical paso que se supera con la ayuda de las cuerdas, cadenas y cables fijos instalados. Desde allí nos dirigimos en busca del sendero que lleva a la normal del Anayet, lo seguimos zigzagueando pegados a la pedrera hasta el final de una loma herbosa, cerca de unas ruinas, donde abandonamos ya el cómodo camino para adentrarnos en la incómoda pedrera hasta el pie de vía, bien visible desde lejos, no hay más que buscar un punto azul. Por lo que leo en otros blogs esta ruta es mucho más corta que la más directa que discurre por el Barranco de Culibillas siguiendo la GR-11 desde el Corral de las mulas, ya que Formigal obliga a recorrer a pie los kilómetros iniciales de carretera porque cierra en verano todos los accesos.

Tramo un poco perdedor entre el Puerto de Canal Roya y los ibones de Anayet
(en rojo la ferrata instalada para salvar el muro) 
Abel y Tono trepeteando en la ferrata
Vistas del Midí desde los llanos de los ibones de Anayet 
Pedrera final 
Tono y Abel en el pie de vía

Descenso: por la ruta normal. Se baja desde la cima una primera parte bastante vertical hasta una repiseta horizontal donde el sendero gira a la derecha y nos deja, después de pasar por una amplia losa rocosa, en una sencilla travesía protegida por cadenas. Un breve paseo por un terreno marciano, otra bajada empinada y estamos ya en el collado Rojo. Un empinado sendero nos deja de nuevo en la plataforma de los ibones y desandamos el camino de ida. 
Apreté más en la bajada de la ferratilla que en toda la vía, jajaja.

L1, V, 30 m: Sin ser especialmente difícil, este largo me pilló frío: ningún agarre neto para las manos, repisas inclinadas, roca parecida a la del vecino Midí, con el que comparte origen geológico, que no parece que agarre mucho, bastante vertical. Vamos que menos mal que estos primeros largos le tocaron en el sorteo a Tono, jjj.
L2 IV +L3 III, 40 m: El croquis marca que el segundo largo tiene 20 metros, pero ni siquiera se acerca a esa cifra. Lo más cómodo es empalmarlo con el tercero ya que la dificultad es baja y la cuerda no roza apenas.
L4 V+, 25 m: el largo clave de la vía, donde se concentra toda su dificultad y que, aunque bien asegurado, es bastante obligado (acerar las cintas no va a servir de mucho). A pesar de la forma de diedro que tiene nosotros no usamos nunca esa técnica en todo el largo. Es más bien una placa verticalilla, con pocos agarres, alguna regleta neta, pero en la que puedes progresar apoyando las manos en bavaresa para salvar los tramos más lisos de placa.
L5 III+, 25 m: canal tumbada con muchos agarres y muchas piedras pequeñas sueltas. Seguramente el largo más feote de la vía.
L6 IV+, 25 m: la vía gira hacia la izquierda y sube por una serie de bloques, que en muchas reseñas marcan como inestables, pero que se ve claramente saneado por lo que la calidad de la roca es buena. A partir de esta travesía, la escalada cambia y se sube por una serie de placas de gran calidad.
L7 IV, 35 m: más placa, con muy buenas agarres, excepto un pasín más fino a mitad
L8 IV+ 40m: diedro verticalillo precioso al principio, una pena que durase más, y luego una travesía en placa hacia la izquierda para sortear un techillo.
L9 IV+, 35m: más placa en los primeros metros hasta llegar a una fisura y la escalada se convierte entonces en un poco más atlética y divertida.
L10 IV, 30m: placa de agarres generosos que termina en una especie de collado. Nosotros no encontramos ninguna reunión aquí, sólo un parabolt más grueso que los demás, por lo que seguí hasta que se me terminó la cuerda a falta de 8-10 m de la cima.
L11 y L12, 60 m de arista III-IV, donde tampoco vimos ninguna reunión, lo más parecido un par de cordinos algo descoloridos.

Tono pilotando en mitad del L1
El agüelo llegando a la primera reunión
 L2 y primera parte del L3, antes de la travesía hasta el techo
 Primeros metros del L4...
... y la salida plaquera 
 Menos mal que hay buenos agarres para las manos en la pared de la izquierda
 La primera mitad del L5 aún es un poco más vertical y tiene algo de roca...
... pero sus últimos metros son prácticamente un rampa de hierba 
Travesía inicial del L6... 
... y su continuación plaquera
L7, placa placa
Bonito diedrillo del comienzo del L8
 Final plaquero del L8
 Comienzo del L9, llegando a la fisura
 Abel terminando la estupenda placa del L10
Arista final de los largos L11 y L12
Cima con el Balaitöus y los Infiernos al fondo 
El tramo de las cadenas en la ruta normal al Anayet