sábado, 3 de septiembre de 2011

Diedro Sajuma

Vistas de Peña Solano y del Diedro Sajuma desde Escarrilla

Este otoño Beto tiene de nuevo ganas de ponerse las pilas en escalada y aún antes de que se termine el verano ya me ha empezado a proponer salidas. Como ninguno de los dos queríamos mucho ambiente, él porque dice que todavía no está rodado y yo porque para estas cosas no lo estoy nunca, nos acabamos decantando por esta vía, el Diedro Sajuma, que está totalmente equipada con parabolts. Afortunadamente al final se añadió a la cordada Álex. La idea era dejarle a él el primer largo (tanto Beto como yo habíamos leído que era el más expuesto y difícil) y luego alternar los largos. Pero desde los primeros pasos tuvimos claro los dos que le íbamos a ceder gustosamente a Álex el liderato de la cordada toda la escalada. El muy titán liberó toda la vía, incluído el pasito de 6b+ del primer largo, mientras que nosotros dos subimos en un cómodo semilibre (me llevé un estribo pero no lo usé). Sin él, la tranquila y fresca mañana de escalada, ese sábado bajaron las temperaturas y pudimos escalar tranquilamente al sol (la orientación de la vía es sur), se hubiera convertido en una lenta y larga jornada de mieditis y canguelitis.
Durante la bajada tuvimos la agradable sorpresa de cruzarnos con un par de cordadas de chicas guapas (había también una cordada de 3 maromos navarros súper fuertes que nos lijaron los 3 largos de ventaja que les llevábamos en un pis pas, pero eso ya es más normal), hasta llegamos a compartir reunión con una de ellas que desde luego escalaba mejor que yo. Ver chicas en las tapias es raro, pero ver cordadas sólo de chicas es raro, raro (una pena no ver más).
Lo peor de la jornada fue la búsqueda de un lugar donde zamparnos un par de huevos fritos. Eran ya las 4 de la tarde y todos los sitios que visitamos (bajamos primera a el Pueyo de Jaca, volvimos a subir después al bar del cámpin de Escarrilla...) tenían ya la cocina cerrada. Finalmente recalamos en el bar Solano donde nos metieron una buena clavada por un par de pizzas, una ensalada y una ronda de jarras de cerveza (alrededor de 35 eurazos).

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Actividad: Diedro Sajuma en la Peña Solano (Valle de Tena)
Fecha: sábado 27 de agosto de 2011
Participantes: Álex, Beto y el agüelo
Dificultad: 6b+ (V+/A0)
Longitud: 190 m
Características: vías relativamente nueva, del 2005, equipada con parabolts, bastante terrosa y de dificultad mantenida alrededor del 6a. El largo más bonito sin duda, el segundo. Vistas espectaculares.
Aproximación: Dejamos el coche en un párkin al final de Escarilla (en un pequeño parque a la derecha), andamos por la carretera 100 m hasta el túnel y cogemos la carretera cortada de la derecha, nada más pasar la fuente nace un sendero a mano izquierda que seguimos a través de un precioso bosque. Al cabo de unos minutos lo abandonamos para coger otra senda más pendiente bien marcada por un hito grande. El sendero termina en una gran repisa herbosa por encima del bosque. Sólo tenemos que andar unos pocos metros más hacia la derecha para llegar al comienzo de la vía.
Horario: 25 minutos de aproximación (lo único reseñable que hice en todo el día y eso porque estos dos miuras me llevaron todo el tiempo sin resuello, es la primera vez que bajo los tiempos de cualquier guía o croquis); 4 h de escalada y 1 h de rápeles.
Descenso: Todas las reuniones son rapelables. Si se llevan 2 cuerdas de 60 m se puede bajar en 4 rápeles: los dos primeros rápeles empalmamos dos largos en cada uno y en los dos últimos bajamos sólo un largo por rápel.
Material: 15 cintas.
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 Croquis de Luichy

L1 6b+ (V+/A0): Largo en diagonal hacia la izquierda, ya había leído que había un pequeño aleja entre la 3ª y 4ª chapa, pero nadie nos había advertido de los tremendos alejes de la travesía final hasta la reunión, nada más dejar abajo el paso duro (muy bien asegurado). Reunión muy cómoda.
L2 6a: El más bonito, vertical y con una pancita en medio para dar aún más ambiente. Un par de alejes en los seguros me convencieron de que no estaba yo todavía para tirar de primero en esta vía.
L3 6a: Un poco más fino que el anterior, termina debajo de un característico techo.
L4 V+: sale a la izquierda de la reunión y después de salvar unos pocos metros de diedro se adentran en una placa bien protegida pero bastante terrosa. Este era el largo que Beto quería abrir, pero en cuanto vio la cantidad de arenilla que tenía se alegró de no haberlo hecho. Reunión muy cómoda.
L5 y 6 6a: Álex los empalmó porque el último largo es muy cortito. Comienza por la pared derecha del diedro por terreno fácil y se pasa después a la pared de la izquierda medio en travesía, un poco expuesta y sin presas excelentes (se nota que pasé un poco de canguelis). En cuanto se llega a la reunión 5 se tira recto para arriba en busca de un techo que se esquiva por su izquierda a través de una amplia fisura. La salida del techo lestá llena de piedrecitas sueltas que no aportan nada de confianza en tan delicado momento. La reunión es bastante incómoda.

 Álex en el primer largo

 El agüelo en el pasito de V+, ¡ambienteee!
 En los alejes de la travesía final del L1
 L2, salida
 Álex dándolo todo para liberar la pancita
 Nosotros lo pasamos con un acerete fino y elegante
 Beto llegando a la segunda reunión
 Los aceretes finos y elegantes fueron nuestra tónica toda la vía, aquí en el L3
 En la R3, la vía sigue hacia la izquierda
 Beto crispando en la plaquita terrosa del L4. Yo, claro, lo pasé... acerando
 Así de relajados estábamos si se cuenta con un primero de cordada como Álex (R4)
 Álex apunto de encarar el último largo, el techo le queda a su derecha
 Los miuras navarricos comiéndonos el terreno
 Salvando el techo y llegando a la última reunión

 Álex desapareciendo bajo el techo en el primer rápel


2 comentarios:

Jesús Ramos dijo...

A vosotros os “clavaron” en el bar Solano de Escarrilla; a nosotros, además, nos engañó el camarero. Había otras seis personas en el bar cuando sacaron vuestras pizzas: éramos nosotros; tres habían estado trepando en la cara oeste de la Aguja del Portalet y otros tres habían estado caminando por el Col de Saoubiste. Llegamos también tarde a Escarrilla y tuvimos la mala suerte de meternos en el Solano; el tío de la barra nos dijo que solo había la tortilla que veíamos. Sorprendidos al ver que os servía la pizza, preguntamos a la camarera y nos dijo que podíamos pedir cualquier cosa que se hiciera al horno (estaban limpiando el resto de la cocina); el camarero no dijo nada. No parece que tuviesen demasiada gana de vender, nosotros tampoco la tenemos de volver.
Espléndido día de montaña.
A ver si la próxima vez que coincidamos tenemos mejor suerte...; saludos cordiales.
Sumamente interesante el blog.
Jesús

Iñaki dijo...

Hola, Jesús! Me acuerdo de vuestro grupo y nos sorprendimos cuando vimos q os marchabais al instante, pensamos q tb ibais a pedir pizzas. La verdad es q no os perdisteis nada. Ese día no estaban por trabajar.
Un saludo!!!