miércoles, 7 de agosto de 2013

3 vías largas, fáciles y bien equipadas

 Tono, Ana, Vanesa, Jorge, Abel y el agüelo

Nuestro pequeño recorrido de tapias fáciles

El título de la entrada lo he tomado prestado del libro de Xabier Larretxea "Escalada en el Pirineo Norte. Vías largas, fáciles y bien equipadas". Con semejante nombre no pude resistir la tentación de comprarla con la esperanza de encontrar en ella la motivación suficiente para abandonar, de vez en cuando sólo, la vena frikitona-rodellariense que me tiene abducido por completo. La guía va dirigida a escaladores como yo, más ratones que hombres, con miedo a los alejes y a los seguros precarios, pero a los que les gusta el ambiente y los paisajes de las montañas. Un importante porcentaje de los escaladores entran en este grupo de paquetuchis y por tanto este tipo de vías están creciendo cada vez más en los últimos tiempos, a pesar de la polémica. El único problema de la guía es que su ámbito solo recoge las vías en la vertiente francesa de los Pirineos, que aunque muy cercana a Zaragoza en un mapa, se encuentra a bastantes horas de viaje en coche debido a la "excelente" calidad de las carreteras que unen ambos lados de la cordillera. Espero que más pronto que tarde alguien se anime también a recopilar en una guía este tipo de vías del lado español.
Estas vacaciones han representado la excusa perfecta para estrenar el libro. Las 3 vías elegidas son del mismo tipo de vía que hacía con Abel hace 2-3 años, sólo que ahora sí que las he podido disfrutar, sin estribos, sin fifis, sin gritar "pilla, pillaaaaa", sin usar ninguno de los truquillos que me apañé en aquella época para poder subir, que no escalar. Es lo que siempre había querido, tener el grado suficiente para poder escalar vías de tapia sin pasar miedo, pero que no había podido alcanzar porque nunca pasaba del V+ en deportiva. Ahora falta probarme en vías de igual dificultad, pero desequipadas o semiequipadas. Y el destino elegido para eso era Cavallers y la Pistacho asesino, pero esta parte de las vacaciones se ha quedado para otro verano, una vez más.

El primer destino fue el Pic Estremere en el puerto de Portalet. La vía elegida, Pirineos con frontera, sin embargo, no aparece en el libro, aunque debería hacerlo con pleno derecho ya que es una vía abierta y equipada por los de Sendero límite y posee las señas de identidad de todas las vías de este activo grupo: de dificultad asequible, bien protegidas y bonitas en su grado. Tono y el agüelo formamos una cordada, mientras los Rasmias completaron otra. Abel y Ana escalaron la Aguja de Portalet (vía que sí aparece en la guía), también de Sendero límite. La vía nos encantó a todos, aunque es una pena el penúltimo largo por hierba.
Ver aquí el tocho.
 El Pic Estremere con el recorrido de la vía desde el párking de Portalet
 Tono a pie de vía con Peña Telera al fondo
 Los Rasmias en la primera reunión
 La Aguja de Portalet con Abel y Ana en los primeros largos
Vistas del Portalet y el circo d'Aneu desde la vía, al fondo a la izquierda la mole del Anayet

Tono nos abandonó y seguimos hacia nuestra segunda parada: Gourette. Dormimos en un párking amplio, al lado de una pequeña presa y con una fuente a dos minutos. La presa nos vino de lujo al día siguiente para darnos un baño helado y quitarnos todo el sudor de una exigente jornada de casi 13 horas, el tiempo que tardamos en aproximar, escalar la maratoniana vía A Quim le Berbère, trepar hasta la cima del Pic des Coutchets (2252m), crestear, rapelar 3 veces y descender de nuevo los más de 850m hasta Gourette. La vía es buena, pero con muchos largos de transición y se escala poco para merecer semejante esfuerzo. No era la primera vez que me metía en una vía tan larga (en el verano de 2008 ya hice con Abel y con Rubén bombero la vía Los infants de la dalle de 950m en el Dent dOrlu; en aquellos años sólo pude ir de primero en los largos más facilicos, ¡qué tiempos!) y esta vez no iba a permitir que "el hombre del mazo" volviera a sacudirme de semejante manera: llevé una buena cantidad de agua, la racioné y no dejé que ningún compañero bebiera de mi botella, es más, Vanesa, muy en su papel de compi-guay llevó una botella extra que nos fue ofreciendo a Jorge y a mí, y fui comiendo a lo largo de la vía. El entrenamiento a lo largo de todo el año con los Rasmias hizo el resto y me permitió disfrutar de la actividad. La vía a pesar de aparecer en la guía tiene un grado de exposición bastante alto no apto para gente sin experiencia en montaña, no por la vía en sí misma, sino por el descenso a través de la cresta que lleva hasta el collado de Coutchets. Una opción mucho mejor para disfrutar en el mismo Gourtette, con mucha menos exigencia física, sin exposición y preciosa, es la vía Ravier al Pene Sarriere (que hice en julio de 2006 con Rubén bombero y que ya entonces, a pesar de ir más que justo de grado, me pareció estupenda y disfrutona).
Ver aquí el tocho.

 El Pic des Coutchets con el recorrido aproximado de la vía visto desde el párking de Gourette
 El Pene Medaa
 Vistas de la estación de Gourette desde el último largo de la vía
 Boquete en la pared del último rapel
Abel y Ana llegando a la estación de Gourette perseguidos por una niebla
que nos acompañó toda la noche y buena parte de la mañana siguiente.

Y ya sólo nos quedaba la última vía, Excelsa veille sur toi en el Pic d'Artouste, la joya de la corona por múltiples razones: por el lugar en el que se encuentra, el valle d'Arrens, en los alrededores del refugio de Larribet, sino también por la calidad de la roca y de sus largos (el 3º es apoteósico). Una lástima que no pudiéramos completarla: una cordada que iba 3-4 largos por encima de nosotros tuvo un grave problema, a uno de los dos se le salió el hombro, no había cobertura y uno de nosotros, el más rápido, Jorge, tuvo que bajar corriendo al refugio a dar el aviso. El helicóptero tardó algo menos de una hora en llegar y media hora en llevarse a los dos escaladores, pero para entonces ya era más de la una del mediodía y nosotros, Rasmias y agüelo, queríamos volver a Zaragoza, así que nos dimos media vuelta y dejamos esta estupenda vía en la libreta de los deberes.
Ver tocho aquí.

 Descansando en el Lac de Tech

 Toue de Larribet, al fondo, a la derecha del torrente, se atisba el refugio
 Nuestro hogar por una noche, un vivac estupendo pero un poco pequeño para cinco
 Jorge admirando el amanecer entre las nieblas
 Los Rasmias en la Brecha de Garenère, al fondo el recorrido de la vía:
en rojo los largos que hicimos, en azul el tramo que nos quedamos sin poder escalar
 Abel y Ana preparados a pie de vía
 Nuestro atleta nigeriano corriendo hacia el refugio para avisar al servicio de emergencias
El helicóptero en el momento de depositar al primer rescatador
 en la reunión donde se quedó la cordada accidentada
No supimos nada más de la cordada, espero que todo fuera bien
Ana y Vanesa admirando el paisaje desde el jardín del 4º largo, 
mientras esperábamos por si teníamos que ayudar:
Lacs de Batcrabère y Balaitous





6 comentarios:

David Serrano dijo...

Bueno, que buena noticia! Alejado de las vías cortas y parabolts cercanos!!! Deja que fluya ese espíritu aventurero!! Je je!!

Iñaki dijo...

Alejado de las vías cortas, sí; de los parabolts cercanos, aún no, jjj, q todas estaban bien protegidas.

Juan korkuerika dijo...

Oleeeee que viajecico chulo!!!! Ahora a seguir el veranico troner!!!! Hasta la vista alpinistaaaa

Iñaki dijo...

Nos vemos, espero, en Peña Oroel!!!!

Vane dijo...

Que bien lo pasamos!! y fotacas muy chulas! En breve los rasmias actualizamos blog.
Un placer disfrutar de estos días contigo! y que sean muchos mas!

Iñaki dijo...

A descansar en la playa y ya seguiremos compartiendo salidas y risas cuando volváis!!!