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domingo, 24 de septiembre de 2017

Chopperior

Años ha que no pisaba la cima del Pisón

Vía: Chopper (135m) + Chopperior (115m)
Dificultad: 6c
Material: 15 cintas, únicamente para el L7, para el resto con la mitad sobran dados los alejes típicos de Riglos, especialmente en los L3 y L4.
Fecha: sábado 23 de septiembre de 2017
Cordada: Abel y agüelo
Tiempo escalada: 5h30, buena parte de este tiempo me lo pasé colgado de un parabolt en la panza del 6c sin poder pasar ni escalando, a ver cómo me iba a poder quedar de esas regletas, ni acerando con la fifi, ni con estribos, ni con ná.
Descenso: Rápeles por el circo de verano, ojo que me pasé la primera instalación después del collado. En total, 4 rápeles hasta el suelo. 1h.

En el reino de los bolos yo me he encontrado principalmente dos tipos de vías: de panzas y de desplome. La Chopper y su continuación hasta cima, la Chopperior, son del primer tipo: una concatenación ad eternum de una panza tras otra. El asunto es divertido al principio, en los primeros largos, donde la dificultad ronda el V+, pero comienza a apretar cuando el grado sube a 6b y 6c. 
En todos los tramos fui con el culo prieto: los dos primeros por lo lavados que están los bolos, en los dos siguientes por los alejes, luego por el grado y finalmente por la falta de power en los antebrazos.
La vía hasta arriba nos pareció un rutón, con pasos muy obligados (por los alejes, porque casi siempre el parabolt que protege las panzas no se chapa desde la repisa sino que hay que hacer un pasito y porque no encontré manera de quedarme de las regletas de la panza de 6c), y con un largazo de 6a+ y más de 50 metrazos que mis pobres antebrazos no me dejaron disfrutar. Pura conti de roca estupenda.
Afortunadamente la vistas desde la cima lo compensan todo.

 Comienzo del L1
 Llegada a la R2
 Salida del L3
 De nuevo el mismo vecino en una vía paralela
 Llegando a la R4
 Comienzo en trave del L5
 Justo debajo de la panza del 6b,
esta panza, al contrario que la del largo siguiente, tiene un parabolt a metro
para poder salir
 Última panza del L6 desde la reunión intermedia de spits
que monté para recuperarme del estrés de los metros anteriores
 Llegada a la R6
 Vistas del collado desde la R6
 Comienzo pretón del súperlargo L7
 Llegada a la R7

 P que da nombre a la panza del último largo
Cimaaaaa

sábado, 26 de agosto de 2017

Osán y van... cinco

Jornada normal tirando a poco concurrida en el mallo Frechín

Con 4 meses de retraso cuelgo la cita anual con la única carrera en la que he participado hasta ahora sin fallar ningún año desde mi primera vez. La oferta combinada del fin de semana incluyó de nuevo los espectaculares mallos de Riglos.

Croquis bajado del blog de Sueño vertical

Vía: Los tacones rosas de la tía Glori. 6c, V+ obligado. 7 largos. 200m.
Cordada: Tono, Jorge y el agüelo
Día: 22 de abril de 2017
Material: 16 cintas.
Tiempo escalada: algo menos de 4h y media
Descenso: andando por el Circo de verano.

Descripción de la vía: Otra creación más de Sueño vertical que incluye la reequipación y limpieza de tramos de dos vías antiguas, La rosaleda de 1960, la Vía del Taco de 1973, y la apertura de un nuevo tramo que lleva la cima. Al invento lo han llamado Los tacones rosas de la tía Gloria para recordar la historia de los dos primeros tramos y para homenajear a una amiga suya. El resultado final es una vía más que interesante con algunos largos espectaculares, los 3 nuevos (a mí las chimeneas ni fú ni fá). La vía supone una oferta más para el populoso Mallo Frechín.

L1, V, 30m. Típico largo de chimenea donde se usan más los pies en oposición que los antebrazos. Principio más fácil y llegada a la reunión un poco más difícil.
L2, V+, 30m. Último largo de la antigua Rosaleda y que continua con el mismo estilo y dificultad que el primero, plus arriba o abajo.
L3, 6a, 30m. Desde el comienzo de la vía ya se adivina el estrechamiento final de este largo que es donde se concentran las dificultades, y las incomodidades.
L4, IV/+, 20m. Comienzo vertical y luego tumbadera rota. Hay una cuerda fija en los metros finales.
L5, 6c, 30m. Fin de las chimeneas y comienzo de los bolos petabrazos. Una pena que la calidad de la roca no sea excelente. El largo comienza con unos pasos a la izquierda para luego encaramarse a una repisa, hacer una pequeña travesía a la derecha y salir recto hacia la súperpanza que se ataca un poquito a la derecha para evitar la poca calidad de la roca en ese tramo (a más de uno se le han soltado bolos en esta parte). La llegada la reunión se hace con tendencia hacia la izquierda donde se adivinan buenas presas. Los parabolts están muy cerca aquí por si no nos dan los antebrazos.
L6, 6a+, 30m. Largo estrella, con un comienzo por la derecha un poco picantón y luego vertical con cazo hasta la reunión. 
L7, 6a, 30m. Más fácil que el anterior, la única dificultad se concentra en la salida. Luego tumba y se deja hacer.

L1


L2
 Famosetes callejanos

 Arriba se vislumbran las estrecheces del siguiente largo

L3


L4

L5



L6


L7

 Cima

El domingo me tocó sufrir bastante más, aunque menos que otros años ya que me lo tomé con calma desde el principio y eso me sirvió para llegar sin apenas calambres a meta.

Momentos antes de la salida

lunes, 21 de agosto de 2017

Riglos+Oroel

Mallo Frechín y Visera con la profunda y sombría V Chimenea en medio

Vía: La V chimenea, 6b+ (V+ obligado), aproximadamente 185m, 6 largos. Abierta en año 1968 por J. Urcina, L. Gutiérrez y B. Úbeda. Reequipada en 2016 por el equipo de Sueño vertical. Nosotros escalamos dos largos nuevos por la cara de la Visera, hacia la derecha, equipados por Sendero límite, y salimos a su cima. En total, alrededor de 230m en 8 largos.
Fecha: Sábado 12 agosto 2017
Cordada: Tono y el agüelo
Material: 15 cintas
Tiempo de escalada: un poco menos de 4h
Descenso: Si no se escalan los dos nuevos largos a la Visera, subir unos pocos metros hacia la izquierda para enlazar con la bajada del Mallo Frechín. Y si no desde la cima de la Visera por el circo de verano.
Descripción de la vía: Última de las chimeneas que hay entre el Pisón y la Visera y que debía tener muy pocas repeticiones dada la vegetación presente y los escasos y vetustos seguros. La reequipación de los de Sueño vertical nos permitió escalar esta vía, que de otra manera no hubiéramos intentado nunca, y que nos sorprendió positivamente por la calidad de su roca y la belleza de sus largos.

Croquis de Sueño vertical

L1 (V+, 40m): Comienzo sencillo hasta llegar a la parte final vertical que sirve de entrenamiento en pasos de oposición para el resto de la vía.
L2 (6b+, 25m): El largo de la vía que más gustó a Tono. Comienza con una salida algo desplomada, pero con muy buena presa, y sigue por una zona vertical más sencilla que te lleva a un nicho a la izquierda donde hay una reunión intermedia. Aquí está la sección estrella de la vía: un desplome de postura incómoda, pero de muy buena presa, que sorprendentemente no son bolos, sino agujeros, asas...
L3 (6a, 30m): Largo pretón que sigue en la tónica de pasos de oposición, menos la llegada a la reunión donde yo tuve que arrastrar la espalda para poder superar la fisura.
L4 (V+, 30m): Dura salida por una vertical chimenea.
L5 (III, 25m): Único largo de transición por una terraza donde sólo hay que escalar los primeros 4-5 m y el resto se hace andando.
L6 (6a+, 35m): Comienzo desplomadete de buena presa que parece que va a ser la dificultad del largo, pero después de unos metros más sencillos, llega un estrechamiento de paredes bastante lisas y donde hay que apretar los gemelos en los pasos de oposición para superarlo. Si se va a terminar aquí la escalada ya no queda más que llegar hasta un árbol con cordinos, pero si se quiere llegar a la Visera hay que trepar un par de metros hacia la derecha hasta una reunión de parabolts. 
De los 2 siguientes largos no he encontrado reseña alguna y nosotros supimos de su existencia por el siguiente blog. Las longitudes y dificultades son estimación mía. Aquí la vía cambia totalmente, adiós a la chimenea y los pasos de oposición y bienvenidos al reino de los bolos.
L7 (6a+,30 m): El largo que más me gustó, vertical, mantenido y de buena presa. Todo un lujo. Una pena que el cansancio hiciera ya mella y tuviera que ir soltando brazo en cada paso. Los primeros metros la roca no es tan buena para los apoyos de pie, pero enseguida mejora.
L8 (6a, 20 m): Fuerte desplome inicialmente con muy buen canto, pero que hay que apretarle para terminar de superarlo.
 
 L1




L2


 L3


L4


L5

R5 original. A lo largo de la vía se pueden ver diversos clavos viejos.
¡A ver quién es el guapo que se cuelga de alguno de ellos!

L6


L7 


L8

Lujazo de vía y de vistas, como siempre un placer volver a Riglos

Al día siguiente, y después de la tradicional cena en estos eventos a base de panceta, tocó correr o más bien subir como se pueda y lo más rápido que se pueda a Peña Oroel. Esta es una carrera que me encanta por las pedazo de vistas desde su cima, por la reconfortante ducha a manguerazos cortesía del Cuerpo de bomberos y porque no hay bajadas en la carrera y acabo siempre sin calambres en mis acartonadas piernas. 

 Antes de la salida
 En la cima donde Tono me esperó durante más de media hora