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lunes, 12 de agosto de 2013

3 días de sacrificio y dieta


La salud, como cualquier otra característica biológica, viene determinada por la genética y el ambiente. La primera, de momento, no la podemos modificar, pero la segunda, los hábitos de vida, sí. En esta última se incluyen muchos factores, consumo de tabaco y/o otras drogas, posturas en el trabajo, horas de sueño, higiene... y sobretodo ejercicio físico y alimentación. Está comprobado que el ejercicio físico es, con mucho, el factor ambiental que más influye en nuestra salud, y sin embargo, muy poca gente lo practica regularmente (quizá por el grado de sacrificio que conlleva). Pero a  nosotros el sacrificio no nos asusta y habíamos planeado un conjunto de actividades físicas, escalada deportiva y footing, que nos iban a exigir lo mejor de nosotros mismos, así que teníamos que empezar a cuidar más la alimentación y decidimos dejarnos llevar por las modas y nos pusimos en manos de un nutricionista. En esta ocasión nos pusimos en las experimentadas manos de Tono. Y él, para evitarnos tentaciones mundanas, nos recluyó en su casa familiar de Jaca y allí nos sometió a su dieta de la panceta. Esta dieta a diferencia de otras más famosas como la de la alcachofa o la del brócoli, no está basada en único alimento, a pesar de lo que su nombre pueda hacernos pensar, y admite varios complementos como chistorra, longaniza, pizza, nubes o auténticas bombas calóricas como bollos rellenos de nocilla y mantequilla. Todos alimentos naturales, nada de polvos químicos, y por lo tanto sanos. El sacrificio dietético ha merecido la pena y hemos obtenido buenos resultados tanto en la escalada como en la carrera, así que siguiendo el populista razonamiento "si a mí me funciona...", me había propuesto mantener la dieta en el tiempo, para evitar el conocido efecto yo-yo, pero nada más llegar el domingo por la noche a casa, sucumbí a la tentación y cené una ración de sandía y un yogur. El espíritu es fuerte, pero la carne es débil. 

El viernes nos fuimos a la pequeña escuela de Peña Bubón, en el Valle de Tena. Para llegar a ella hay que desviarse hasta Tramacastilla, pasarla y al llegar a una rotonda coger la pista que se encuentra en  la última salida de la rotonda. La escuela tiene dos sectores y dependiendo de a cuál queramos ir aparcaremos un poco antes, la Grallera, o un poco después, Peña Bubón. En el primer caso se sigue una pista que nace a mano derecha hasta un hito y subimos entonces por el sendero hasta las paredes. En el segundo caso los sectores se ven desde el coche. Sombra a la tarde.
Empezamos en el sector Peña Bubón 2 donde domina la plaquita y donde inventamos una nueva vía encadenando una finísima placa de 6b+ en una agradable fisura de 6a+, o ansí. Después nos fuimos a la Grallera 2, con vías con más cacho. Muy recomendables Luna llena, 6a+ y Géminis, 6b+. Es espectacular escalar con vistas a Telera o Panticosa. Nos dejamos unas cuantas vías imprescindibles, según Álex, así que habrá que volver.
 El sector Peña Bubón 2
 Espectaculares vistas desde las paredes de las vías,
 al fondo, Peña Telera, Tramacastilla y el embalse Búlbal.
 Los maromos disfrutando del buen cazo en el desplome de Géminis, 6b+
 Patri, Vanesa, Jorge, Irati, Álex y Tono
Los fanáticos de la dietética y la nutrición deportiva

El sábado cambiamos de valle y subimos desde Jaca hasta Canfranc pueblo, para escalar en Los Meses. El acceso se encuentra en el mismo comienzo del pueblo, en un sendero que nace a la izquierda, indicado por un cartel que pone "Quesería 2 km". El sendero no tiene pérdida, se gira a la derecha en el único cruce que hay, se atraviesa los antiguos jardines de una casa, una presa y enseguida aparecen los carteles que nos llevan a los distintos sectores. Nosotros fuimos a la Cueva oculta. Es un sector de sol por la mañana, pero el bosque da algo de sombra al pie de vía. Después de probar varios sextos, muy guapa El rey meón, 6b, atacamos y nos machacamos sin resultado en Bailando con bolos, 7a+, donde lo duro no es la panza, aunque lo parezca, sino la placa final (catalogada por el agüelo como inhumanor superior).

Jorge, Vanesa y Tono en el sector Cueva oculta
al fondo la plaquita de 8b que sale en la portada de la guía
 El agüelo abriendo Apolo VI, 6a+ (en mi modesta opinión)
 El precioso desplome de Bailando con bolos, 7a+ (de la placa final mejor ni hablamos)
 Jorge plaqueando
 Book de El rey meón, 6b

Esa misma tarde nos acercamos a coger los dorsales para el acontecimiento del finde: la subida a Peña Oroel. Una carrera que tenía muchas ganas de correr, tanto por el reto, como por el hecho de que no había subido aún a este emblemático monte. Nos juntamos de nuevo un equipo numeroso y disfrutamos en pandilla una vez más de estas carreras de montaña. Todos conseguimos llegar a meta, así que objetivo cumplido. A pesar del calor la carrera discurre la mayor parte del tiempo por bosque así que en ese aspecto se hizo llevadera. Además no hay bajada, la carrera se termina en la cima, así que tampoco me tocó sufrir los dolorosos calambres. El refrigerio (un poco caótico ya que enseguida se terminaron la cerveza, el aquarius, el chorizo, la tortilla y el queso), la entrega de premios y el sorteo se realizaron en el Parador, donde también se colocó un camión de bomberos que nos dio, a todo aquel que quiso, un refrescante hidromasaje que nos quitó de un manguerazo el sudor y buena parte del cansancio. 

 Plaza Biscós donde fuimos a recoger los dorsales con nuestro destino al fondo, Peña Oroel
 El equipo con las camisetas y dorsales recién recogidos
 Por una curiosa coincidencia fuimos los 3 primeros en inscribirnos a la carrera
 El gurú de la dieta de la panceta y sus conejillos de indias
 Entre esta foto...
 ... y esta otra hay 10,7 km de distancia, 1000 m de altitud y una diferencia de tiempo de 1h y 38'...
 ...  más una pequeña dosis de cansancio...
 ... y una inmensa alegría y satisfacción final
(no se me borró la sonrisa de tonto hasta el viaje de vuelta a casa)
Tramo final de la subida
Todos los miembros del equipo conseguimos llegar a la meta situada en la cima:
Vanesa, Jorge, Churla, Tono, el agüelo, Juan y Xavi
Hidromasaje gratuito
 Después de tanto esfuerzo tocó relajar músculos en la piscina...
... y el último esfuerzo dietético

miércoles, 7 de agosto de 2013

3 vías largas, fáciles y bien equipadas

 Tono, Ana, Vanesa, Jorge, Abel y el agüelo

Nuestro pequeño recorrido de tapias fáciles

El título de la entrada lo he tomado prestado del libro de Xabier Larretxea "Escalada en el Pirineo Norte. Vías largas, fáciles y bien equipadas". Con semejante nombre no pude resistir la tentación de comprarla con la esperanza de encontrar en ella la motivación suficiente para abandonar, de vez en cuando sólo, la vena frikitona-rodellariense que me tiene abducido por completo. La guía va dirigida a escaladores como yo, más ratones que hombres, con miedo a los alejes y a los seguros precarios, pero a los que les gusta el ambiente y los paisajes de las montañas. Un importante porcentaje de los escaladores entran en este grupo de paquetuchis y por tanto este tipo de vías están creciendo cada vez más en los últimos tiempos, a pesar de la polémica. El único problema de la guía es que su ámbito solo recoge las vías en la vertiente francesa de los Pirineos, que aunque muy cercana a Zaragoza en un mapa, se encuentra a bastantes horas de viaje en coche debido a la "excelente" calidad de las carreteras que unen ambos lados de la cordillera. Espero que más pronto que tarde alguien se anime también a recopilar en una guía este tipo de vías del lado español.
Estas vacaciones han representado la excusa perfecta para estrenar el libro. Las 3 vías elegidas son del mismo tipo de vía que hacía con Abel hace 2-3 años, sólo que ahora sí que las he podido disfrutar, sin estribos, sin fifis, sin gritar "pilla, pillaaaaa", sin usar ninguno de los truquillos que me apañé en aquella época para poder subir, que no escalar. Es lo que siempre había querido, tener el grado suficiente para poder escalar vías de tapia sin pasar miedo, pero que no había podido alcanzar porque nunca pasaba del V+ en deportiva. Ahora falta probarme en vías de igual dificultad, pero desequipadas o semiequipadas. Y el destino elegido para eso era Cavallers y la Pistacho asesino, pero esta parte de las vacaciones se ha quedado para otro verano, una vez más.

El primer destino fue el Pic Estremere en el puerto de Portalet. La vía elegida, Pirineos con frontera, sin embargo, no aparece en el libro, aunque debería hacerlo con pleno derecho ya que es una vía abierta y equipada por los de Sendero límite y posee las señas de identidad de todas las vías de este activo grupo: de dificultad asequible, bien protegidas y bonitas en su grado. Tono y el agüelo formamos una cordada, mientras los Rasmias completaron otra. Abel y Ana escalaron la Aguja de Portalet (vía que sí aparece en la guía), también de Sendero límite. La vía nos encantó a todos, aunque es una pena el penúltimo largo por hierba.
Ver aquí el tocho.
 El Pic Estremere con el recorrido de la vía desde el párking de Portalet
 Tono a pie de vía con Peña Telera al fondo
 Los Rasmias en la primera reunión
 La Aguja de Portalet con Abel y Ana en los primeros largos
Vistas del Portalet y el circo d'Aneu desde la vía, al fondo a la izquierda la mole del Anayet

Tono nos abandonó y seguimos hacia nuestra segunda parada: Gourette. Dormimos en un párking amplio, al lado de una pequeña presa y con una fuente a dos minutos. La presa nos vino de lujo al día siguiente para darnos un baño helado y quitarnos todo el sudor de una exigente jornada de casi 13 horas, el tiempo que tardamos en aproximar, escalar la maratoniana vía A Quim le Berbère, trepar hasta la cima del Pic des Coutchets (2252m), crestear, rapelar 3 veces y descender de nuevo los más de 850m hasta Gourette. La vía es buena, pero con muchos largos de transición y se escala poco para merecer semejante esfuerzo. No era la primera vez que me metía en una vía tan larga (en el verano de 2008 ya hice con Abel y con Rubén bombero la vía Los infants de la dalle de 950m en el Dent dOrlu; en aquellos años sólo pude ir de primero en los largos más facilicos, ¡qué tiempos!) y esta vez no iba a permitir que "el hombre del mazo" volviera a sacudirme de semejante manera: llevé una buena cantidad de agua, la racioné y no dejé que ningún compañero bebiera de mi botella, es más, Vanesa, muy en su papel de compi-guay llevó una botella extra que nos fue ofreciendo a Jorge y a mí, y fui comiendo a lo largo de la vía. El entrenamiento a lo largo de todo el año con los Rasmias hizo el resto y me permitió disfrutar de la actividad. La vía a pesar de aparecer en la guía tiene un grado de exposición bastante alto no apto para gente sin experiencia en montaña, no por la vía en sí misma, sino por el descenso a través de la cresta que lleva hasta el collado de Coutchets. Una opción mucho mejor para disfrutar en el mismo Gourtette, con mucha menos exigencia física, sin exposición y preciosa, es la vía Ravier al Pene Sarriere (que hice en julio de 2006 con Rubén bombero y que ya entonces, a pesar de ir más que justo de grado, me pareció estupenda y disfrutona).
Ver aquí el tocho.

 El Pic des Coutchets con el recorrido aproximado de la vía visto desde el párking de Gourette
 El Pene Medaa
 Vistas de la estación de Gourette desde el último largo de la vía
 Boquete en la pared del último rapel
Abel y Ana llegando a la estación de Gourette perseguidos por una niebla
que nos acompañó toda la noche y buena parte de la mañana siguiente.

Y ya sólo nos quedaba la última vía, Excelsa veille sur toi en el Pic d'Artouste, la joya de la corona por múltiples razones: por el lugar en el que se encuentra, el valle d'Arrens, en los alrededores del refugio de Larribet, sino también por la calidad de la roca y de sus largos (el 3º es apoteósico). Una lástima que no pudiéramos completarla: una cordada que iba 3-4 largos por encima de nosotros tuvo un grave problema, a uno de los dos se le salió el hombro, no había cobertura y uno de nosotros, el más rápido, Jorge, tuvo que bajar corriendo al refugio a dar el aviso. El helicóptero tardó algo menos de una hora en llegar y media hora en llevarse a los dos escaladores, pero para entonces ya era más de la una del mediodía y nosotros, Rasmias y agüelo, queríamos volver a Zaragoza, así que nos dimos media vuelta y dejamos esta estupenda vía en la libreta de los deberes.
Ver tocho aquí.

 Descansando en el Lac de Tech

 Toue de Larribet, al fondo, a la derecha del torrente, se atisba el refugio
 Nuestro hogar por una noche, un vivac estupendo pero un poco pequeño para cinco
 Jorge admirando el amanecer entre las nieblas
 Los Rasmias en la Brecha de Garenère, al fondo el recorrido de la vía:
en rojo los largos que hicimos, en azul el tramo que nos quedamos sin poder escalar
 Abel y Ana preparados a pie de vía
 Nuestro atleta nigeriano corriendo hacia el refugio para avisar al servicio de emergencias
El helicóptero en el momento de depositar al primer rescatador
 en la reunión donde se quedó la cordada accidentada
No supimos nada más de la cordada, espero que todo fuera bien
Ana y Vanesa admirando el paisaje desde el jardín del 4º largo, 
mientras esperábamos por si teníamos que ayudar:
Lacs de Batcrabère y Balaitous





martes, 4 de septiembre de 2012

Valle de Tena


Esta vía la tenía ya en mente hace más de un mes desde que leí la entrada que Álex había colgado en su blog sobre ella. Pero entonces no conseguí convencer a los rasmias y nos fuimos a Ansó. Esta vez fueron ellos los que me lo propusieron nada más llegar de su megafestival de escalada en Kalymnos para apurar los últimos días de sus vacaciones.
La vía es un claro ejemplo del grupo de vías abiertas por Julio Benedé: asequibles, bien equipadas, de buena roca y con un recorrido lógico. Características que está claro que tienen tirón entre el numerosísimo grupo de escaladores que no tenemos nivel para los viotes, pero a los que nos gustan las sensaciones de estar escalando en montaña. Un ejemplo de esta demanda es la reciente publicación  "Escalada en el Pirineo Norte. Vías largas, fáciles y bien equipadas". ¿Para cuándo un libro similar para el lado español?
Esta vía cuenta además con el aliciente de un panorama increíble con vistas constantes sobre Sallent de Gállego, el embalse de la Lanuza y las sierras de Tendeñera y Telera. La única pega es que la vía no termina en cumbre. No se puede tener todo.
En el blog de Sendero límite se pueden encontrar tanto las indicaciones de la aproximación y descenso, como el croquis de la vía. Nosotros dimos un pequeño rodeo extra en la aproximación porque al llegar a un prado nos pasamos el inicio del sendero, apenas visible, y seguimos por la evidente pista que nace al final de Formigal. El único inconveniente fue unos minutos extra y unos fuertes repechos incómodos fuera de sendero. El resto del trayecto lo seguimos sin problemas hasta el pie de vía, bien marcado con las iniciales V.T.


Recorrido desde el sendero de subida: al fondo Formigal, se aprecia la pista que sale de ella 
y en rojo el lugar donde hay que abandonarla
Vistas de Peña Foratata desde el collado de Baladrías;
en rojo la vía de escalada, en verde la ruta de descenso 
y en azul el camino de aproximación y de bajada
 Croquis de la vía obtenida de Sendero límite

Fecha: 24 de agosto de 2012
Material: 15 cintas y algún friend (yo metí dos en el largo 6º)
Aproximación: 1h10'
Vía: 5h30'
Descenso: 1h10'

La vía tiene dos partes bien diferenciadas: la zona inferior, plaquera, por donde discurren los 3 primeros largos, y una parte media y superior, más vertical, con diedros y fisuras.
L1, V+, 35m: Tirada de pasos curiosos al principio y una placa final, corta y lisa, de pura adherencia, bien protegida, que nos deja en la primera reunión.
L2, IV+, 25m: El largo más disfrutón, una placa llena de cazos.
L3, V+, 15m. Tirada muy corta que empieza con un paso vertical, raro, y sigue por unos canalizos sin apenas agarres. 
L4, V+, 25m: Comienza por una placa similar a los anteriores largos y al cabo de 10m se incorpora a un vertical espolón mediante una panza con buena presa. Sigue vertical y con canto hasta la reunión.
L5, V, 35m: Empieza por un canalizo vertical, con un paso complicadete por un bloque empotrado, sigue a la izquierda subiendo por grandes bloques, el último de los cuales se rodea por la izquierda y comunica con un diedro vertical que termina en la reunión. En este largo se puede usar un par de friends, incluido el C3 para los últimos metros.
L6, V+, 30m: Fisura vertical que te obliga a empotrar pies, una vez superado un gran bloque el largo pierde verticalidad. La tirada termina en un pequeño collado.
L7, 6b/+ (V+/A1e), 30m: El largo más difícil de la vía, y el más incómodo: una fisura off-width, lo suficientemente ancha para meter el cuerpo, lo suficientemente estrecha para ser claustrofóbica, que termina en un techo. El largo está bien equipado, pero si no se tiene el grado para superarlo en libre, no se puede llegar de parabolt a parabolt sin usar estribos, especialmente en el tercio inferior, con lo cual ya no es un largo de A0. La mitad superior tiene numerosos cordinos en puentes de roca en el interior de la fisura que te facilitan la progresión.
L8, V, 25m: Termina en una chimena que se va estrechando a medida que subimos por ella.
L9, IV, 25m: Pasito al comienzo y luego trepada sencilla hasta el final.

El descenso se realiza destrepando hasta el collado, hacer una fácil travesía hasta el siguiente donde empieza una repisa herbosa que termina en una canal de fuerte pendiente, con un destrepe final vertical, de 4-6m, con buenos agarres. Hay un rápel opcional montado.

Vanesa liderando el primer largo
Impresionantes vistas del valle
Jorge en la corta sección de adherencia pura del L1
Vanesa en el inicio del L2
Jorge disfrutando del cacho del L2
Vanesa en la salidita tonta del L3
Los canalizos del L3
Los rasmias en la sección más lisa del L3
La cordada al completo en la R3
Los rasmias en las placas iniciales del L4
Vanesa pasando la panza del L4
Los rasmias en la sección vertical del mismo largo
Inicio del L5, primero por ese caos de bloques y luego por la canal
El diedro vertical del L5 que te lleva hasta la reunión
Jorge liderando el potente inicio del L6
La misma sección vista desde arriba acojona más, jjj
Jorge atacando valientemente la fisura del L7


Vanesa sufriendo lo justo y necesario en el mismo largo
Jorge en la R7, justo encima del techo final,
por encima se ve la chimenea del L8
Jorge al inicio de esa chimenea
a punto de salir
 Vanesa esforzándose por salir de la claustrofóbica chimenea
Último largo
Fotocima
El burka llega a todas partes
 Repisa herbosa para descender...
 ... que termina en una canal empinada, que presenta un corto, pero vertical destrepe
 con muchos agarres (III) o una instalación de rápel al comienzo a mano derecha 
(sentido de bajada)