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jueves, 7 de marzo de 2013

Pico Canal Roya con esquís

Vistas (SE) desde la cima del Pico Canal Roya

Precioso día de nuevo de esquí. Ni el madrugón, ni la caravana de Formigal, ni el suave viento que sopló en la cima (ni el dolor de manos que me causó y que me duró casi toda la bajada), pudieron estropear la jornada. Parece mentira poder disfrutar de la inmensa soledad de la montaña a sólo unos pocos centenares de metros de la marabunta de Formigal. Por muy visto que lo tenga el circo d'Anéu sigue ejerciendo en mí una particular fascinación. No sé si será por la presencia del imponente Midí d'Ossau, o por las extensas llanuras blancas, o por esa corona de escarpados picos que la rodean, pero el hecho es que me encanta este lugar, tanto en invierno como en verano. Una magia que ni siquiera se rompe por la presencia masiva de personas con ganas de disfrutar de la montaña en cualquiera de sus facetas: senderistas, raqueteros, esquiadores, escaladores o familias tirándose bolas de nieve o lanzándose cuesta abajo con un trineo.

Actividad: subida con esquís al Pico Canal Roya (2345 m).
Acompañantes: los Rasmias y el agüelo.
Desnivel: apenas 600 m.
Dificultad: F, dicen que es la subida más fácil para realizar con esquís, y la verdad es que nosotros no tuvimos que hacer ni una sola vuelta maría.
Tiempo de subida: 2h.
Tiempo de bajada: algo menos de 1h.
Recorrido: Salimos desde la frontera de Portalet porque la nieve tapaba los parkings de la cabaña de Areille. No nos hizo falta mapas ni GPS, sólo seguir la marcada huella. Bajamos primero hasta el fondo del circo, para seguir luego ascendiendo suavemente, salvo un repecho final, rodeando por su derecha el Pene de la Glere. Un nuevo repecho nos deja en la Plaa de la Gradillere desde donde se accede al collado y un último esfuerzo nos deja finalmente en la cima. La bajada la realizamos siguiendo el mismo camino, intentando siempre no perder mucha altura para no tener que remar en los tramos menos pendientes.

Mapa con la ruta realizada
Paquetón de nieve en el Portalet
 Vistas desde el Portalet del circo d'Anéu con la huella que seguimos
A pesar de la cantidad de gente que subió, 
pudimos disfrutar de largos momentos de soledad
 Tramo final de la subida, antes de llegar a la Plaa de la Gradillere
En la travesía que da acceso al collado
 Las últimas cuestas
 Los 3 en la cima

domingo, 30 de diciembre de 2012

Vértice de Anayet (2550m)

Explanada de los ibones de Anayet, a la izquierda el Vértice de Anayet,
 a la derecha el majestuoso Anayet y en medio de ambos el collado que les separa, 
el Cuello de Anayet, por donde subimos

El invierno pasado estuve completamente abducido por el sol de invierno y la escalada deportiva y no llegué a sacar, ni siquiera una vez, las focas del trastero. Este año me había prometido, con la ayuda de mi psicoanalista, no dejarme llevar por las tentaciones que imponen con su encanto los desplomes y los cazos y alternar, al menos, las salidas: mitad a roca, la otra mitad a nieve/hielo.
Y sin llegar el tiempo de tomarse las uvas, ya he empezado a cumplir mis buenas intenciones. El puente de la Constitución a roca, este pasado sábado a la nieve.
En cuanto nos alejamos un poco de la marabunta de Formigal y nos adentramos en el coqueto barranco de Culivillas volví a sentir esa sensación que siempre me acompaña en la montaña. ¿cómo he podido dejar pasar tantos días sin volver a ella? Cada pico iluminado, cada reflejo en el arroyo, cada figura en la nieve me parecían preciosos. Foqueaba bajo el síndrome de Stendhal, aturdido por la belleza de estos Pirineos a los que recurro últimamente tan poco. Justo lo que busco en estas salidas de esquí de travesía: de esfuerzo físico bajo, por valles y rincones nuevos y se tiene la suerte la guinda de una buena esquiada. Esta guinda no estuvo presente en el pastel de este finde, una lástima.


Pantallazo de la ruta obtenido de wikiloc
(el punto de partida y llegada es el mismo, pero se me olvidó
encender la aplicación al salir del párkin y me acordé cuando
empezábamos a entrar en el barranco de Culivillas)

Actividad: Subida al Vértice de Anayet desde Formigal por el barranco de Culivillas
Participantes: Carlos, Álex, Jorge, Vanesa y el agüelo
Fecha: Sábado 29 de diciembre de 2012
Punto de salida: Párkin de Anayet, Formigal, 1740m
Desnivel total: 810 m
Dificultad: fácil
Peligros: el barranco de Culivillas es una zona relativamente avalanchosa 
que conviene evitar cuando el riesgo de aludes es notable (3) o mayor.
Esfuerzo físico: moderado
Tiempo total: 7h; hasta los ibones: 2:25h; ibones-collado: 1h; collado-cima: 45';
descenso al collado: 20'; descenso al párkin: 2h.

A esta salida se nos apuntó Carlos, un compañero de Beto en su aventura del trekking del Annapurna. El recorrido de subida es sencillo de seguir. Comienza en el párkin Anayet de la estación de esquí de Formigal. Seguimos durante unos pocos metros la pista azul del mismo nombre, Anayet, y la abandonamos en seguida en cuanto vemos a nuestra derecha el comienzo del barranco de Culibillas. El barranco gira pronto hacia la derecha entre los picos Culivillas y Punta de la Garganta. Seguimos el barranco salvando alguna cuesta más fuerte y esquivando un picudo contrafuerte por la derecha, hasta llegar al fondo del valle, donde nos espera una fuerte pendiente por debajo del pico Espelunciecha que nos deja en la explanada de los ibones de Anayet.
La mayoría de la gente acaba aquí la excursión, pero nosotros decidimos continuarla hasta una cima cercana, el Vértice de Anayet para poder disfrutar de unas vistas inigualables.
El Vértice de Anayet se distingue fácilmente a la izquierda de la inmensa mole del Anayet. Hay dos opciones para llegar a él: por un collado situado a la izquierda del Vértice o por el collado entre las dos cimas, el Cuello de Anayet. Como el primer collado estaba completamente en sombra y habíamos visto lo helada que estaba la nieve en esas zonas, nos decantamos por la segunda opción. El Cuello de Anayet es bien visible desde los ibones. Las primeras pendientes las pudimos subir con los esquis, pero al final tuvimos que darnos por vencidos y descalzarnos a falta de una escasa decena de metros, no sin antes sufrir la primera caída del día en una de las vueltas maría.
Aquí empezamos a notar los primeros síntomas del cambio de tiempo. Donde antes todo era un limpio cielo azul intenso ahora empezábamos a divisar nubes altas por el oeste. Nubes que fueron a más, hasta cubrir todo el cielo al final de la tarde. Incluso nos llegó a nevar un poquito justo antes de llegar al párkin.
Desde el Cuello hasta la cima el camino es sencillo pero en sombra, por lo que la nieve helada recomendó ponernos los crampones. Álex nos dejó alucinados a todos cuando se atrevió a bajar desde la cumbre esquiando. Cada giro que hacía arrancaba unas rascadas a la nieve helada que nos ponía los pelos de punta.
De vuelta al collado hicimos una parada para comer, que ya era hora. Los rasmias nos invitaron a unas porciones de queso curado con membrillo casero que nos supieron a gloria.
La mayoría bajamos andando hasta la explanada de los ibones y ya bien calzados nos dirigimos de nuevo hacia el barranco de Culivillas. Una vez bajada la fuerte pendiente inicial nos desviamos del camino de subida, trazando una diagonal hacia la izquierda por debajo de los contrafuertes del pico Espelunciecha para ir a salir a la pista roja de Binzanar, junto a la caseta de la Glera. Un paso un poco expuesto que a quien más a quien menos nos costó un poco atravesar. Estas diagonales a media ladera son un tormento para mí, no sigo bien la huella y me machacan la pierna que se queda más alta, por lo que no pude disfrutar de la bajada final por pistas. Para colmo fuimos a terminar a la pista azul la Glera, la pista con más bañeras y que menos me gusta de Formigal. Fue una bajada penosa. Un feo final para una excursión tan bonita. No se puede tener todo. 
Ni siquiera nos libramos con lo tarde que llegamos al párkin, con las últimas horas de luz, de las largas y desgraciadamente muy habituales colas de vuelta a casa. Así que tuvimos que parar en el bar del cámping de Escarillas a tomar una cerveza y esperar que amainara el asunto. Cosa que sucedió tal y como lo había predicho nuestro jefe indio de la jornada, Álex.

 Vistas desde el párkin Anayet del recorrido que íbamos a hacer
Entrada al barranco de Culivillas
Risas y buen ambiente durante la subida
 Primera dificultad del día, una pendiente helada 
que obligó a ponernos cuchillas o a descalzarnos, al gusto
 Mitad del barranco: en rojo de lo que nos faltaba 
y en verde la diagonal de bajada por debajo del Pico Espelunciecha
El grupo en fila india: Vanesa, Carlos, Jorge y Álex
 Últimas pendientes antes de llegar a los ibones de Anayet,
al fondo Infiernos y Algas
 El grupo al completo con el Anayet al fondo
 Aproximándonos al collado
 Superando los últimos y pendientes metros para llegar al collado
 Carlos, que se estrenaba en esto del esquí de travesía, por arista camino a la cima,
detrás la impresionante mole del Anayet
 Vistas del valle de Izas con Punta Eskarra, en el centro, y la Pala de Ip, a la derecha
 Carlos y Jorge en la cima del Vértice del Anayet
 Álex, Jorge, Carlos y el agüelo en la cima,
Vanesa decidió reservar fuerzas y no subir
 Los Lecherines y el Aspe
Palas, a la izquierda, y el Balaitoüs
 Jorge bajando de la cima
 Jorge guardando los crampones muy cerquita del collado,
al fondo la silueta inconfundible del Midí
 Álex en el collado durante la parada para comer,
al fondo, Punta de las negras
 El marrón que nos acabó por pillar
El grupete en el repostaje cervero obligado por las circunstancias,
no sé qué decía la gente del pulso del agüelo

lunes, 21 de marzo de 2011

Posets (3375 m): otra soba más

Descanso en el collado del Diente (3010 m),
al fondo a la derecha, la antecima del Posets
No hay manera: cada vez que salgo con estos miuras termino hecho fosfatina. Ya no sólo por la dureza de la ascensión, sino especialmente por la dificultad de la bajada con una pala primera "de más" de pendiente y una nieve primavera que disfrutó el resto del grupo y que yo sufrí con una veintena larga de caídas. 1200 m de cursillo forzoso de esquí sobre nieve sopa con el resultado de un suspenso claro en los primeros 1000 m y un casi-aprobado en los últimos 200. Conclusión: ya casi no queda nieve en el Posets, me la llevé toda puesta.
El único "pero" de la salida, además del cansancio que ya está casi olvidado (sobre todo después del estupendo bocadillo de longaniza frita y la jarra de cerveza que me tomé en el bar El Marino, en Graus), fue el desagradable guarda del refugio de Ángel Orús. Ni siquiera encendió unos minutos la calefacción de la habitación donde dormimos para calentarla ligeramente. Dijo que no hacía frío. De la cena, mejor no hablar.

Mapa del recorrido tomado de la siguiente web:
en verde el itenerario de subida, en rojo, el descenso.
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Actividad: subida al Posets con esquís por la Ruta Real
Fecha: fin de semana del 19 al 20 de marzo de 2011
Acompañantes: David, Beto, Nacho, Ángel y el agüelo
Desnivel total: 1925 m
Desnivel hasta el refugio de Ángel Orús: 648 m
Desnivel desdel el refugio hasta el Posets: 1227 m
Tiempo de subida al refugio: 2 h y 11'
Tiempo de subida a cima: 5h y media
Tiempo de refugio a coche: 9h y media (incluidos descansos)
Dificultad: AD (subida muy física con mucho desnivel y una bajada con fuerte pendiente en los primeros 200 m)
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Aproximamos el sábado a la tarde hasta el refugio de Ángel Orús (2148 m) desde el párkin de la Pleta del Estallo (1500 m), al que se accede por una pista (bastantes tramos encementada) que empieza en el pueblo de Eriste. Desde la Pleta del Estallo se tienen unas bonitas vistas de la cascada de Espigantosa.
El domingo madrugamos y salimos a las 6:30 del refugio por unas fuertes pendientes camino a la Canal Fonda. Fui el único que salió con las cuchillas puestas y estuve unos pocos minutos liderando la subida mientras el resto se las ponía. Fue un espejismo. La Canal se me atragantó de principio a fin y llegué con el último resuello al collado. El pequeño descanso que le dí a mis piernas en el collado no fue suficiente y la pala que da acceso a la arista final se me hizo, de nuevo, interminable. Andaba 40 pasos y descansaba. Pronto bajé a los 30. Y terminé con 15 pasos entre parada y parada. En la arista nos descalzamos debido a los numeros tramos rocosos y llegué a la cima el último, después de 5h y media de pateo. Por fin terminaba en cima una salida de esquí.
Fotos, agua, comida y... a bajar. El descenso lo realizamos por la Forau de la Neu, por detrás del Diente de la Llardana, hasta un collado cuyo descenso nos sitúa al pie de la Canal Fonda. Bajar, bajé con los esquís, pero no esquiando. Lo mío fue un juego de equilibrismo en el que salí casi siempre perdiendo, rebozado en nieve. Esta vez ni siquiera David consiguió una foto mía esquiando con cierta decencia.

En la Pleta de Estallo, luciendo los modelos invierno-primavera
Los miuras preparados para salir, de izda a dcha:
David, Ángel, Beto y Nacho (foto de Nacho)
Vistas desde el camino
Pero, ¿a dónde vais con esos esquís?
El refugio de Ángel Orús
Llegada de Nacho al refugio (foto de David)
La partida de guiñote mientras esparamos a cenar
Atardecer desde el refugio: en primer término el Pico Cerler (la pirámide iluminada),
encima el Basibé y Cibollés (info robada de David)
Salida del refugio al amanecer
Foqueando con las frontales (foto de David)
David superando las primeras pendientes
Las primeras rampas vistas desde arriba (foto de David)
Primeros rayos de luz
Beto con el Diente de Llardana iluminado al fondo
Beto y el agüelo a punto de llegar a la Canal Fonda, pasando por debajo
de los restos de una colada (foto de David)
En la entrada de la Canal Fonda
David llegando a la Canal
Ángel al comienzo de la Canal... (foto de Nacho)
... y David...
... y el agüelo, cerrando a partir de ahora el grupo (foto de David)
El agüelo en el rellano intermedio de la Canal
con la Cresta del Forau al fondo (foto de Nacho)
Rampa final de la Canal, en cabeza Beto (foto de Nacho)
Misma pendiente vista desde arriba (foto de Nacho)
Descanso en el collado del Diente, al fondo la Cresta del Espadas
Nacho y Beto superando la empinada rampa de salida del collado
Una pareja de frances superado este paso
Beto y el agüelo foqueando por encima del collado, Diente de la Llardana al fondo (foto de Nacho)
Los mismos franceses
Última rampa de nieve, al fondo la antecima,
donde empieza la arista final
(foto de Nacho)
Arista cimera donde nos quitamos los esquís
El agüelo en la arista cimera (foto de David)
Nacho a punto de llegar a la cima del Posets
A escasos metros de la cima (foto de Nacho)
Foto de grupo en la cima: además de nosotros subieron una pareja
de franceses
y dos parejas más de españoles, en total 11 personas
Vistas de la cresta del Espadas y el Cotiella desde la cima
El comienzo de la bajada, al fondo la Forau de la neu
y el Diente de la LLardana
(foto de David)
Los primeros metros de bajada (foto de David)
Al fondo la cima, justo encima de mí (foto de Nacho)
Beto y Ángel disfrutando de la nieve (foto de David)
Beto delante del Diente de la Llardana (foto de David)
David subiendo amablemente a por mi bastón, el círculo rojo, después de mi caída
más larga
que, afortunadamente, se saldó con un golpe de bastón
en la barbilla y el esfuerzo extra de David
(foto de Nacho)
El agüelo en la Forau de la Neu, el único tramo tranquilo de la bajada (foto de Nacho)
Reagrupamiento en el collado de salida de la Forau de la Neu (foto de Nacho)
Ángel bajando las rampas que unen la Forau de la Neu con la ruta de subida,
yo desfondado y Nacho dándome ánimos (foto de David)
El tramo de bosque debajo del regugio que yo bajé a patita (foto de Nacho)