martes, 19 de agosto de 2014

El retonno-2


El tobillo no está aún recuperado para correr, pero no se queja a la hora de escalar y tampoco el tendón del dedo anular de la mano derecha, así que... aprovecho la llamada de David "el largo" y nos vamos a Somáen. ¿En el día? A pesar de lo lejos que parece, eso está en Soria, "sólo" son 150 km y todos por autovía, vamos, una hora y media justita. El destino por un lado no es el más adecuado dado mi bajo estado de forma, pero por otro lado es un sitio nuevo que tenía ganas de conocer y además me libra de la batalla mental de volver a pelear vías que encadené meses o años atrás. 
El sitio no defrauda, una cuevaza enorme, pegada al río Jalón, que se ve desde el párking donde se deja el coche y a la que se tarda cerocoma en llegar. Un lujo. Solos, doble lujo. Y a la sombra, más lujo aún. En este verano loco nos tuvimos que poner hasta el quechualoft mientras estábamos quietos o asegurando. ¿La escalada? Dura, dura: paredes desplomadas y vías de agujeros con escasos pies con grados que van desde el 7º al 8º (algún sexto suelto hay si se busca, jjj).
La jornada fue estupenda de principio a fin: David se llevó a casa la vía que llevaba días buscando, yo pude volver a apretar y además terminamos compartiendo el día con Tato y su mujer. Los encadenes para otro día, u otro mes, u otro año. Lo importante ahora es seguir sin molestias.

 David encadenando Hombre balanza, 7b+
 El agüelo de nuevo apretando en desplomes
 Tato calentando
Croquis de Somaén actualizados

lunes, 18 de agosto de 2014

El mega parón veraniego

¿Retonno, qué retonno?

La torcedura de tobillo resultó una lesión en el tendón del tibial posterior, mi fisio dixit, y las molestias en el dedo anular una tendinitis. ¿Resultado? El megaparón veraniego y el abuelo más quemado que un mono: ni correr ni apenas escalar durante los meses de junio, julio y agosto. Así que el resumen de todos estos meses de ausencia del blog va a ser obligatoriamente corto. A saber:
- un par de salidas a Morata, la primera a probar, con Tono y Patri, donde lo más relevante fue que me libré por una inundación de ir a mi sector favorito, el Macizo de Alí, y la segunda a iniciar en este mundillo a David, un compi de clases de inglés.

 Mira que voy poco a Morata y tengo la suerte de ver lo nunca visto: 
el Jalón desbordado
 Las poderosas espaldas del Señor de Morata 
en la vía de su creación, que ni siquiera tiene chapas
 Patri escalando con su habitual tranquilidad y sencillez
El agüelo dándose cuenta de lo bajo de forma que está

David, Amara y el agüelo al final de su segunda visita moratera
compartida también con Tono, ¿cómo no?

- un par de fines de semana con los pompones y el disfraz de animadora: este año me he perdido las carreras de la Boca del Infierno y la subida a Peña Oroel. Pero no poder correr no es escusa para no aceptar las invitaciones de Casa Tono a sus planes multiactividad de fin de semana: sábado escalada disfrutona (Sendero Límite a Peña Ruaba y la Aguja de Portalet, y a pesar de la corta aproximación de ambas terminé con mi tobillo ligeramente hinchado) y dieta de la panceta, domingo, correr o animar. Un planazo a pesar del mal cuerpo que se me queda al ver a todo el mundo correr y echar el higadillo mientras tú estás tranquilamente sentado aplaudiendo de vez en cuando.

Tono al final de la vía Sendero Límite, con los impresionantes Mallos de Riglos al fondo
Dani Moreno, Vanesa, Jorge, el agüelo, Nacho y Tono 
presentando el menú de la cena previa a la carrera
El trío de casa Tono que participó en la carrera Boca del Infierno
Salida de la carrera con el campeón del mundo, Luis Alberto, 
y Juanma, dorsal 136, de Montañeros de Aragón que quedó segundo

 Jorge Marquina, Jorge Escalona, Tono y el agüelo al pie de la vía Aguja de Portalet
La misma panda más Vanesa siguiendo nuestra conocida dieta macrobiótica 
en el conocido bar Esteban, donde además coincidimos con toda la panda de Juan y Patri
Y así, con esta tranquilidad y concentración, se tritura tu mejor marca
 Jorge y Tono después de haber acabado la carrera
 Inmenso ambiente en la cima de Peña Oroel para recibir y animar a los corredores
Nada como una manguera de bombero para reanimarte

El verano se va terminando y sigo sin poder correr. Semanas me dijo la fisio, y ya han pasado 4. Y a falta de carreras me he animado a nadar. Una locura detrás de otra.
La bestia, por supuesto, se queda en su guarida, dormitando, esperando.